jueves, septiembre 29, 2011

Se trabaja con lo que hay.

A veces me gustaría tanto no ser yo. Me habría gustado no haber nacido en una familia tan unaware de la maldad que hay en el mundo. Me habría gustado que me malearan tantito para no sentirme tan out después. Me gustaría no ser tan clavado ni tan intenso. No profesar amor y lealtad a aquellos que me hacen más daño. Me gustaría ser frío y sin sentimientos hacia personas que no son mi familia. Me gustaría no creer en pinches cuentitos fantásticos y dejar de ser tan pinche emo.

I need some serious assholeness lessons. Because the road I'd like to take, the same one I've wanted to drive in since I was 13, requires that.

Pero soy intenso y sé amar. Soy leal pero fallo en ocasiones. Impulsivo. Huyo cuando todo es oscuro ya, claro, después de luchar un año por intentar hacerlo luminoso. Ese soy.

Y prolongo. Prolongo cualquier agonía, porque no me gusta ver que lo que viene puede ser peor. Porque temo que sea peor. Sin dar oportunidad a que pueda ser mejor. Ese es el que soy.

Hasta hoy.

Porque mañana no sé qué seré pero de algo estoy seguro: no seré el que soy hoy. Porque ya me harté.

No tengo un cuerpo atlético, aún así amo correr, andar en bicicleta y el basketball. No soy un adonis, pero me gustan mis ojos, my calves y mis brazos, que si bien podrían ser ejercitados, me gustan.
No he leido ni el veinte por ciento de los libros que la mayoría de mis amigos han leido, pero me defiendo, tal vez por ser tan villamelón. Tal vez por saber usar tanto la internet o por ser curioso. Soy muy curioso.

World is a cold place. Y es adaptarse o morir. Esos son mis recursos y es como en el cine cuando produces con 3 pesos: Se trabaja con lo que hay.

lunes, septiembre 26, 2011

Prolongación.

No escriba, nadie lo lee. No escriba, porque sólo escribirá de aquella vez en la que pensó estar por fin libre de ese sentimiento que tanto había atesorado pero que terminó por matarlo lentamente. Porque sólo buscará remitirse a aquella fecha en la que inexplicablemente todas sus plegarias fueron finalmente escuchadas concediéndole eso que tanto había deseado sólo para restregar en su rostro que NO FUNCIONABA PARA LO QUE DESEABA.

No escriba porque sólo prolongará lo que ya lleva demasiado tiempo robándole energía: su viejo amor. Así como prolongó el adios porque ninguna de las dos partes deseaba aceptar que la pasión y el amor, en este mundo, no son suficientes.

Dejé plantada a mi hermana, le dí la espalda a mi familia, no me importó nada más en el mundo: por fin volvíamos y mi sueño se hacía realidad. Tú, por tu parte, también fuiste en contra de toda la corriente y valerosamente acallaste cualquier reclamo que pudiera surgir. No había duda, confiábamos el uno en el otro.

Al poco tiempo ya eramos una familia hecha y derecha: habían dos recámaras bien armadas, una de ellas para la pequeña, la cuál era felíz en ese cuarto de juegos. La cocina tenía su horno y su refrigerador, junto con su estufa y un lugar para lavar los platos. No había comedor ni sala, pero nos las arreglábamos con esos pufs y esa barrita puesta en la cocina. Y había un centro de entretenimiento, en el que nos reuníamos a disfrutar del cine para niños y las telenovelas.

Amé también el jardín que tenías que regar en soledad porque yo trabajaba hasta tarde y ese patio trasero donde solíamos lavar la ropa. Y los fines de semana en que salíamos en el auto a almorzar y hacer la acostumbrada visita a nuestros seres queridos. Eramos una familia.

Luego vino la hecatombe. Mis defectos sacaron los tuyos a flote. Inexplicablemente todo se complicó en un período de tiempo relativamente corto y fue cuando la bomba explotó. Me corriste, me largué, te tomé la palabra, seguí tus indicaciones, contra nuestras voluntades. Actué caprichosamente y en una tarde desarmé la casa, la familia, el futuro.

Cuando llegaste no viste la cama, no estaban los pufs, mucho menos el refrigerador ni cualquiera de mis cosas. Desaparecí porque así lo pediste y olvidé cosas, mismas que tú, en tu enojo, te encargaste de sacar. Terminamos lo que llevábamos prolongando tanto tiempo: Nuestro amor. En la red, encontraste un sinfín de palabras hirientes que el enojo hizo salir. Porque yo me victimizo y tú eres demasiado orgullosa. Error.

La vida prosigue y hoy nos encontramos prolongandolo otra vez todo, porque nos aferramos a lo poco que queda, porque somos unos valientes y unos cobardes a la vez. Hoy no puedo lavar el auto mientras haces el aseo, ni podemos sentarnos juntos los tres a comer, pero sigo al pendiente de todo y tu también. ¿Porqué lo hacemos?

Por eso no sé qué tan sano sea escribirlo, porque no sé si será leído, porque no sé si será un altibajo más. Después de todo nos seguimos hiriendo y, también después de todo, nos seguimos amando.

jueves, septiembre 01, 2011

Lo Confirmo.

Para darse un tiro. Boom en cuadro y lav malsonante. Lo confirmo: a rapearse si no, y a tiros.

Lo Confirmo.

Para darse un tiro. Boom en cuadro y lav malsonante. Lo confirmo: a rapearse si no, y a tiros.