Hace mucho no escribo aquí, mi otro blog que nadie lee.
¿Alguién algún día lo leerá? ¿Tendrá significado para esa persona?
jajajaja ¿Recibiré algún día un comment aquí?
Comienzo este post con una duda: ¿Hay un cánon en cuanto a la importancia de los problemas? ¿Hay una medida universalmente aceptada para medir eso? Así como hay un metro para la distancia o un litro para los líquidos.
A mis 14 años alguien me dijo que cada quien le asignaba su debida importancia a cada problema según su muy individual concepción del mundo y de la vida. Estaba yo en una reunión y platicábamos de cuál era el pedo más cabrón que estábamos enfrentando en aquel momento. Uno de los que ahí estábamos tenía un hermano en la cárcel, otro estaba saliendo de las drogas, a una amiga se le había muerto el novio. Mi problemas más fuertes en ese entonces eran la posible separación de mis padres (que jamás se concretó) y que no tenía novia. Obviamente cuando me tocó a mi decir mis pedos, rompí en una risotada y les dije que nada de lo que les dijera yo les parecería tan cabrón y que me sentía hasta estúpido por sentir que esos eran problemas.
Los años pasan y alrededor todo se derrumba. Tal vez lo tomen como forevereo, pero en estos momentos puedo pensar mínimo en diez problemas experimentables por un clasemediero como yo que la escala social puede considerar como cabrones. Y de esos diez seguro estaría experimentando cinco mínimo. Ja! Y aún así a mi concepción personal el corazón ocupa el número uno.
¿Qué tal con los problemas globales? ¿También hay una escala ahí?
Hoy me siento más sólo que nunca. Las amistades a las que deveras les importo no han parado de decirme que no lo estoy (y que aunque yo sienta que les debo pedir perdón por algo y que les he fallado, no hay nada que perdonar). Aún así siento un gran vacío y no sé qué es.
¿Será ese "número uno" que tanto me chinga? ¿Serán esos errores y traiciones del pasado que aún no son pasado y que matan sentimientos? Confieso que cosas como esas me las llevaré a la tumba y jamás me las perdonaré. ¿Seguiré siendo un adolescente de 14? Y después de estos casi siete años más, ¿qué lugar en la escala ocupan estos pedos? Jaja porque conozco desde quien se burlaría de mí por esos problemas -seguro algún rusomexicano jajaja- hasta quien lloraría conmigo.
No sé. Lo cierto es que se puede ser ególatra desde idolatrándose hasta compadeciéndose y creo que soy ególatra. Pero la verdad es que esos errores no se remediarán solos. Dentro de todo debo decir que lamento haber herido a tantas personas el año pasado. Herí incluso a las personas que más me importan en esta vida: mis tres mejores amistades y mis padres. Y digo el año pasado porque ya va a ser mi cumpleaños, y como buen ególatra lo consideraré como un happy new year y como una oportunidad para abrir una cuenta nueva y resolver todo lo que tenga que resolver, porque no estoy tranquilo. En estos meses han muerto tantas personas relacionadas a mi en mayor o menor grado. Siempre en mi ha estado ese: "Y si me muero mañana?". Me gustaría irme tranquilo.
Tal vez deba empezar por dejar de ser tan ególatra y olvidarme de este blog. Tal vez no (jaja por ahí me dicen que en realidad lo que necesito es darme mi lugar en sociedad). Ya lo resolveré.
Por cierto, te extraño.
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