sábado, septiembre 19, 2009

No estás.

No se qué pensar. Te escuchabas demasiado críptica en la mañana. Te ibas a quedar a estudiar y en estos momentos estás en fiesta. Una tarde de mi móvil mandándome a tu buzón. ¿Lo apagarías?

El problema no es que vayas. NO SOY NADIE PARA DAR O NO PERMISOS, NO POSEO NINGUNA AUTORIDAD Y NO ES MI PROPÓSITO NI NUNCA O SERÁ. ¿Pero porqué escondes datos? ¿Porqué la falta de comunicación? No desconfiaba, tus mentiras me han vuelto desconfiado.

Te lo pedí. Te pedí que no me volvieras a omitir nada. Ja! Y yo ayer casi casi pidiéndote permiso para yo salir hoy.

Qué ingenuo soy de veras.

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